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¿Qué es el TDAH? (definición y significado)
El TDAH, o trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad, es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por una inatención marcada, hiperactividad y/o impulsividad no adecuadas a la etapa de desarrollo de la persona. El significado del TDAH remite, por tanto, a una dificultad para organizar las tareas del día a día, regular la atención y controlar los impulsos. Esto provoca en las personas repercusiones en el funcionamiento escolar, laboral y social. Los criterios diagnósticos actuales —como los descritos en el DSM-5 y la CIE-10— exigen la manifestación de síntomas en al menos dos contextos distintos (por ejemplo, en casa y en el colegio). Además, la persistencia de esos síntomas durante un periodo prolongado es otro dato que hay que tener en cuenta, junto con las repercusiones que puede tener en la calidad de vida diaria. Las investigaciones actuales en neuroimagen y neurobiología ponen de manifiesto varios mecanismos neuroquímicos, entre ellos alteraciones en el córtex prefrontal, el estriado y el cerebelo. Los médicos mencionan también anomalías en la regulación de los neurotransmisores, en particular la noradrenalina y la dopamina, que parecen desempeñar un papel importante en las causas del TDAH. Por otra parte, la definición del TDAH y su conceptualización han evolucionado de forma significativa a lo largo de las décadas. Antiguamente, los médicos hablaban de «hipercinesia» o de «trastorno hipercinético del niño», antes de que este trastorno se reconsiderara a la luz de los avances en psicología del desarrollo y en neurociencias. En los años ochenta, con la mejora de las técnicas de imagen cerebral y de las herramientas diagnósticas, apareció el término «TDAH» para englobar mejor el conjunto de las manifestaciones clínicas observadas. Esa nueva denominación permitió incluir tanto los síntomas ligados a la hiperactividad como los relacionados con la inatención. Más adelante, los estudios confirmaron que el TDAH puede persistir en la edad adulta y que no es exclusivamente un trastorno de la infancia. El abordaje diagnóstico y terapéutico del psiquiatra debe adaptarse, por tanto, a cada etapa de la vida.¿Cómo se manifiesta el TDAH en el adulto?
Generalmente, el TDAH en el adulto se manifiesta de forma distinta a como se observa en el niño. Aunque los síntomas típicos —dificultad para concentrarse, hiperactividad— pueden persistir, su expresión cambia con la edad. Por ejemplo, los adultos pueden mostrar menos hiperactividad que los niños, pero sí una inquietud interior y dificultades para mantener una organización rigurosa. Esto explica generalmente la pregunta de «cómo piensa un adulto con TDAH». Las personas adultas con TDAH presentan típicamente estos síntomas:• Mala gestión del tiempo;
• Dificultad para priorizar las actividades;
• Tendencia a la procrastinación.
Por otra parte, la continuidad entre el TDAH del niño y el del adulto está bien establecida en la literatura científica. Lo más frecuente es que los adultos diagnosticados hayan manifestado signos durante la infancia. No obstante, las repercusiones son mayores en la edad adulta, en particular el impacto en la vida personal y laboral. Por ejemplo, pese a una inteligencia que puede estar en la media o incluso por encima, los adultos con TDAH encuentran numerosas dificultades ligadas a la gestión del estrés, a la organización y a la estabilidad de las relaciones personales y profesionales. Estudios recientes subrayan que el TDAH en el adulto se asocia a menudo a una baja autoestima, a trastornos del estado de ánimo y a dificultades para gestionar las responsabilidades cotidianas. Estos aspectos requieren generalmente un abordaje global, con seguimiento psicoterapéutico, estrategias de manejo de la conducta y, en algunos casos, un medicamento específico.
Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad en el niño
El TDAH en el niño se manifiesta principalmente por:• Dificultades de atención;
• Una impulsividad marcada;
• Una hiperactividad inadecuada al contexto escolar y familiar.
Las principales características del TDAH en el niño incluyen una incapacidad para concentrarse en tareas largas, una inquietud motora excesiva y una tendencia a interrumpir a los demás. Estos signos pueden aparecer a una edad temprana, durante la escolarización, con manifestaciones muy visibles ya a los 6 años, lo que facilita un diagnóstico precoz. El diagnóstico precoz puede apoyarse en particular en la observación de las conductas en distintos entornos, como el colegio o el domicilio. La identificación precoz del TDAH permite poner en marcha intervenciones adaptadas y personalizadas. Los tratamientos incluyen en particular la terapia conductual y, en algunos casos, un tratamiento farmacológico que puede ayudar a manejar mejor los síntomas y a mejorar la calidad de vida del niño.
¿Cuáles son los signos y síntomas del TDAH?
Las investigaciones científicas han identificado una serie de 20 signos indicativos del TDAH. Estos signos o síntomas pueden incluir:1• Inatención persistente;
2• Hiperactividad;
3• Impulsividad;
4• Dificultad para organizar las actividades;
5• Dificultad para seguir instrucciones;
6• Olvidos frecuentes;
7• Inquietud interior;
8• Tendencia a interrumpir;
9• Dificultad para terminar los proyectos;
10• Procrastinación;
11• Distraibilidad;
12• Dificultades en las relaciones;
13• Pérdida frecuente de objetos;
14• Ensoñaciones;
15• Baja tolerancia a la frustración;
16• Dificultad para gestionar el tiempo y cumplir los plazos;
17• Falta de continuidad en las actividades;
18• Variabilidad del estado de ánimo;
19• Dificultad de concentración en actividades repetitivas;
20• Impulsos verbales.
Una consulta en línea con un psiquiatra o un especialista en neurodesarrollo es esencial para realizar una evaluación completa y diferenciar el TDAH de otros trastornos.
Test de TDAH: ¿cómo se diagnostica un TDAH?
El diagnóstico del TDAH se basa en criterios clínicos rigurosos procedentes de las recomendaciones del DSM-5 y de la CIE-10. Se apoya asimismo en una evaluación exhaustiva del rendimiento cognitivo y de la conducta de la persona. Así, para responder a la pregunta de «cómo se diagnostica un TDAH», los médicos siguen un abordaje multidimensional:• Criterios diagnósticos: el psiquiatra evalúa el conjunto de las manifestaciones clínicas persistentes, presentes en al menos dos contextos distintos (por ejemplo, casa y colegio o entorno laboral). La persistencia y la gravedad de los síntomas deben tener un impacto significativo en el funcionamiento diario. Estos criterios son los que permiten responder a preguntas como «cómo saber si tengo TDAH»;
• Herramientas y pruebas utilizadas: los cuestionarios conductuales, las entrevistas clínicas estructuradas y las pruebas neuropsicológicas permiten cuantificar la gravedad del trastorno. Para más información o un diagnóstico, consulte fácilmente a un psiquiatra en teleconsulta, disponible en menos de 24 horas.
TDAH: tratamiento y abordaje
El tratamiento del TDAH se basa habitualmente en una combinación de abordajes farmacológicos y no farmacológicos, a saber:• Abordajes farmacológicos: los psiquiatras pueden prescribir estimulantes, en particular el metilfenidato y las anfetaminas. Como complemento, también pueden prescribirse medicamentos no estimulantes, sobre todo cuando los efectos secundarios dificultan el uso de los estimulantes o ante la presencia de factores de riesgo específicos (comorbilidades).
• Abordajes no farmacológicos: la terapia cognitivo-conductual (TCC) puede ayudar a desarrollar estrategias de organización, por ejemplo para regular las emociones y gestionar mejor el tiempo. Otros métodos pueden resultar interesantes, como el entrenamiento de las funciones ejecutivas y el neurofeedback.
Los tratamientos del TDAH varían también según la edad y la etapa de la vida:
• En el niño: a menudo se aconsejan intervenciones dirigidas al contexto familiar y escolar, además de una medicación a dosis adaptadas y según la necesidad. El seguimiento regular con profesionales sanitarios (psiquiatra infantil, psicólogo) es muy importante para adaptar el abordaje e integrar estrategias conductuales y psicoeducativas. Estos abordajes buscan en particular mejorar la organización, la concentración y las interacciones sociales;
• En el adulto: diagnosticado tardíamente, el TDAH en el adulto requiere un abordaje que tenga en cuenta los retos personales y profesionales específicos. Además de un tratamiento farmacológico, se proponen a menudo intervenciones de acompañamiento y terapia cognitiva. Permiten reforzar la organización, la gestión del tiempo y la resolución de problemas.
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